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martes, 14 de julio de 2015

Euromafia

En el siguiente enlace podéis leer (en inglés, aquí el resumen en castellano) el terrorífico relato que hace Yanis Varoufakis de la mafia que nos gobierna en Europa.

Para muestra, un botón:

"There was a moment when the President of the Eurogroup decided to move against us and effectively shut us out, and made it known that Greece was essentially on its way out of the Eurozone. … There is a convention that communiqués must be unanimous, and the President can’t just convene a meeting of the Eurozone and exclude a member state. And he said, “Oh I’m sure I can do that.” So I asked for a legal opinion. It created a bit of a kerfuffle. For about 5-10 minutes the meeting stopped, clerks, officials were talking to one another, on their phone, and eventually some official, some legal expert addressed me, and said the following words, that “Well, the Eurogroup does not exist in law, there is no treaty which has convened this group.”

So what we have is a non-existent group that has the greatest power to determine the lives of Europeans. It’s not answerable to anyone, given it doesn’t exist in law; no minutes are kept; and it’s confidential. So no citizen ever knows what is said within. … These are decisions of almost life and death, and no member has to answer to anybody."

lunes, 13 de julio de 2015

#ThisIsACoup

Como sabréis, este fin de semana se reunió el Eurogrupo muy fuerte, tanto que Rajoy no durmió de domingo a lunes, para decidir sobre el futuro de Grecia. Como desenlace al problema de la deuda griega y bajo el liderazgo de Angela Merkel, se le planteó a Alexis Tsipras, el primer ministro griego, una lista de tareas como condición sine qua non para prestarles más dinero. Dicho Tsipras acababa de realizar un referéndum, interpretado como un desafío al Eurogrupo, en el que el "no" venció y rechazó (como Tsipras y su gobierno deseaban) un paquete de medidas considerado por la mayoría de los medios como bastante menos malo que el de esta mañana.

Entre una cosa y otra, Yanis Varoufakis, carismático ministro de Finanzas griego, dimitió para, en sus propias palabras, facilitar la negociación. El profesor de Economía convertido en duro negociador con los líderes europeos entendía que su firmeza, muchas veces entendida como terquedad o fanatismo, dificultaba las relaciones diplomáticas. Con su dimisión, producida al día siguiente del famoso referéndum, pretendía suavizar las negociaciones, evidentemente sin éxito.

Entre otros países, es Alemania quien se ha empecinado en abocar a Grecia a unas medidas que incluyen supervisión perenne del Fondo Monetario Internacional, privatización de sectores estratégicos del país (que irán a parar de manera indirecta a manos de uno de los negociadores del Eurogrupo, el ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schauble), bajar las pensiones (o, como dice El País,  "garantizar la sostenibilidad de las pensiones") y toda suerte de imposiciones de corte neoliberal. Por cierto que una de ellas incluye que el Parlamento Griego revoque las leyes que haya aprobado desde que Syriza (la "izquierda radical") llegó al poder a principios de año y no se adecúen a lo que los líderes del Eurogrupo consideren adecuado.

A cambio, Grecia obtiene la posibilidad de reestructurar su deuda (nada han dicho, siquiera, de una quita).

Me gustaría resaltar a continuación varios hechos:
  • El actual gobierno griego, encabezado por Syriza, es heredero pero no causante del desfalco que ha arrastrado a Grecia a la bancarrota. De hecho, el auge de Syriza obedece a la insatisfacción generalizada por los anteriores gobiernos de Samaras, Papandreu, Simitis y otros; políticos cuya corrupción, connivencia con los banqueros y especuladores son comúnmente aceptadas como la causa de la debacle helena, y cuyas medidas supuestamente milagrosas no han conseguido más que multiplicar año tras año la deuda del país.
El hecho de que un presidente electo democráticamente, reforzado por un reciente referéndum, tenga que doblegarse ante la presión de los mismos políticos extranjeros que dictaron medidas para su país que lo llevaron más y más al negro pozo de la crisis; el hecho de que la voluntad del pueblo, clara y muchas veces repetida, se estrelle contra el muro del cruel materialismo; el hecho de que los dirigentes europeos, pensando en sus propios bancos nacionales, olviden convenientemente sus propias deudas históricas y humillen a sus pares; todo esto hace que pertenecer a las instituciones que lo permiten y alientan sea, en el mejor de los casos, inquietante, y en el peor, repugnante.

Angela Merkel es un ser despiadado y cruel. Sus correveidiles, otro tanto, incapaces de realizar un gesto noble, cobardes e interesados. Espero que vivan para arrepentirse de sus actos y sentir el asco por sus personas que hoy me producen a mí.