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lunes, 17 de junio de 2019

Luna llena sobre Navacerrada

Casi, casi llena estaba la luna este sábado, y bajo su intensa luz plateada nos lanzamos seis caminantes a acometer la Cuerda Larga. Es tradición, ¿quién lo sabía?, en los plenilunios estivales, recorrer la cresta que separa Navacerrada de Morcuera, el espinazo de la sierra entre Madrid y Segovia.


De la hora bruja a la hora del gallo recorrimos las catorce millas entrambos puertos, de la Bola del Mundo al pico Najarra, entre vacas y cabras montesas, al auspicio de Júpiter y Antares, que acompañaban a Selene como dos rémoras de oro. La ruta es difícil, no por la oscuridad, que sí, no por la extensión, que también, y no por el desnivel, que por supuesto, sino por transcurrir entre granito fragmentado, como si se hubiese roto en pedazos la roca de Sísifo y se hubiese desparramado desde la cima.



Tampoco faltó el frío ni nos puso reparos el viento, y se diría que era invierno, y apretamos el paso para cobijarnos al abrigo de la penúltima cumbre, ya tan cerca de la meta, cuando el horizonte se sonrojaba por la parte de Alcalá. Y entre bastiones de cuarzo y feldespato vimos salir a Faetón al galope, riendo exultante como nosotros.


La sierra se tiñó de trinos de pájaros y se roció de colores, desperezándose. A Najarra lo dejamos a nuestra derecha y bajamos por un camino más amable, entre cabras montesas y vacas, al auspicio de Venus Afrodita.

domingo, 20 de agosto de 2017

Excursión en los Brecon Beacons

¡Hola! Qué barbaridad, qué poco he escrito este año, vaya por Dios. A ver si narro mis aventuras en Inglaterra y de otro tipo. Por lo pronto, os voy a contar la ruta que hice ayer en los Brecon Beacons, Gales.

la ruta se llama Horseshoe Ridge y esto es un valle glaciar
Un tipo del trabajo, llamado Russell Hepton, organizó esta excursión, con el ingenioso nombre de Dyson Hike y el motivo de recaudar fondos para luchar contra el Alzhéimer. Esto es una cosa que hacen en Gran Bretaña mucho: organizan alguna actividad guay pero que requiera cierto esfuerzo y piden dinero a la gente a cambio de realizar la gesta. Me parece un poco raro; en particular, no veo la relación entre hacer una caminata y que alguien decida donar a una fundación de investigación, pero el caso es que funciona.

A mí hacía mucho que me apetecía visitar los Brecons y hacer una buena ruta de monte, no como los paseíllos que me he dado hasta la fecha. Que están genial, sin duda, pero me apetecía algo un poco más desafiante, así que este plan me venia como anillo al dedo. De mi grupo de amigos solamente se apuntó Bhanu, con su mujer Sonika, que graciosamente se ofrecieron a llevarme en coche. Así que a las siete de la mañana nos encaminamos desde Malmesbury capital hacia el país de Gales, con un agradable sol matutino que fue desapareciendo conforme nos acercábamos, llegábamos a, y nos adentrábamos en aquel. Y así nos reunimos con la comitiva Dysoniana, unas dos docenas de personas de las cuales reconocí un par de caras. Allí nos tomamos un café a unos agradables 9 grados, agradecidos por habernos llevado todo tipo de abrigo.

A las nueve y media nos pusimos en marcha tras una breve arenga de Russell, sin olvidar la obligatoria foto para los anales de la historia. Nuestro plan era reunirnos en una cumbre llamada Pen y Fan, a unos 850 metros de altitud, para hacernos otra foto, y luego bajar al siguiente valle, volver a ascender y seguir el risco hasta completar el circulo.

lo último que nos dijo antes de empezar fue Please don't die, "no muráis, por favor"
El primer tramo fue largo y sorprendentemente duro. Desde el valle, ascendimos unos 200 metros hasta el paso, lo cual nos llevó una hora poco más o menos. La temperatura era bastante fresca, con lo cual apenas nos quitamos trapo, y menos mal, ya que en lo alto había niebla y soplaba el viento. Tal era el panorama que apenas esperamos por los rezagados y continuamos el ascenso hasta la cumbre más alta, la anterior a Pen y Fan. Allí aún era peor el viento, que nos azotaba las piernas y la cara con las gotas de agua de la niebla, la cual impedía que disfrutáramos de cualquier tipo de vistas. Así que con la cabeza gacha para evitar las inclemencias del tiempo seguimos hasta el punto de reunión, que alcanzamos enseguida.

veranito en Pen y Fan
Allí hacía un tiempo estupendo para ser marzo, así que aprovechamos para comer algo mientras esperábamos al resto de montañeros, entre los que se encontraban mis amigos indios. Cuando todos hubimos subido, nos sacamos otra foto de grupo y poco después comenzamos un abrupto descenso hasta un collado, donde volvimos a subir a la tercera cumbre. Esta subida fue absurdamente empinada. En lugar de hacer eses como muchos caminos de montaña, subía directamente por la línea de máxima pendiente, y entre eso y el peso de la mochila, mis piernas ya pedían clemencia a gritos.

sí, había unos pocos escalones. No, no iban hasta abajo
De nuevo comimos un poco en la cima, y de nuevo una abrupta bajada, en este caso ya hacia el valle. Nos cruzamos con unos soldados de maniobras, en cuyas mochilas habría cabido yo entero, y bajamos lentamente por el valle glaciar hasta casi el final. En este hay un antiguo embalse victoriano, cuyas funciones hoy ha asumido un embalse más moderno, pero el cual aún se puede admirar. Al llegar allí había salido el sol, a pesar de que durante la bajada había llovido un buen rato. Eran las 12.45 y llevábamos la mitad de la distancia recorrida. Aprovechamos el sol y comimos un poco más (ciertamente estábamos todo el rato comiendo, en mi caso casi exclusivamente frutos secos, chocolate y fruta) antes de afrontar la última subida.



Madre mía.

La comitiva, que estaba casi al completo al llegar al embalse, se fue desgajando, alargando y dispersando por la ladera, tratando de ascender por el sendero pedregoso, parando a menudo para recuperar el aliento, aferrándose a la persona anterior como los ciclistas, haciendo caso omiso al fuego que ardía en nuestros muslos, resoplando y suspirando en los escasos llanos que ofrecía el camino. Es la subida más exigente que he hecho en una década, no sé si por todo lo que habíamos andado ya, por la falta de práctica, porque estoy mayor o por la carga y el abrigo, o por todo eso junto. Pero al llegar a la cima, uno tras otro exhalábamos un grito de triunfo, volviéndonos hacia el precipicio a animar a los siguientes compañeros, dando algo de descanso a nuestras fatigadas piernas.

el embalse victoriano. La subida fue un poco más a la izquierda, no se ve en esta foto
Una vez reunidos y reposados, emprendimos el penúltimo tramo, todo a lo largo de la cumbre para cerrar el circulo. Este, si bien fue mucho más relajado, no resultó tampoco fácil, debido a lo accidentado del terreno, que requeria sortear charcos e irregularidades. En nuestras cabezas no debía de haber más que ganas de acabar, puesto que las conversaciones escaseaban, y de nuevo se desgranó el grupo. Al llegar al primer paso, de nuevo el tiempo era miserable, con lo cual decidí no esperar por Bhanu y Sonika y me dirigí por aquel primer y largo tramo hacia los coches. A estas horas, había muchas más personas, en diferentes rangos de preparación montañera, que desde luego no tenían pinta de ir a caminar tanto como habíamos hecho nosotros.


Poco a poco fui adelantando a la mayoría de los miembros del grupo, y a un imbécil que llevaba la radio sonando a todo trapo, que bien podía haberse quedado en su casa a ser imbécil. Cuando retorné al punto de partida habían pasado cinco horas y media y yo estaba hecho polvo. El resto de gente fue llegando poco a poco, comentando la jugada, tomando café y despidiéndose progresivamente. Bhanu y Sonika llegaron media hora más tarde que yo, y poco después nos despedimos de los Brecon Beacons, muy felices y muy satisfechos.

Y al llegar a casa, me di un baño caliente y relajante que casi me olvido de mi nombre. Por supuesto, dormí como un bebé.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Galifornia

Desde hace unos años se da en llamar Galifornia a las Rías Bajas de Galicia, por su similitud con la Costa Oeste americana. Y esta similitud no es inventada, es bastante cierta, como veréis a continuación. Estas vacaciones me propuse visitar el máximo número de playas posibles, lo cual puede parecer una obsesión pero que, oye, me permitió aprovechar al máximo los días. En orden cronológico:

Playa 1: Bouzas

El primer día de vacaciones fuimos Iris y yo a Bouzas, un barrio en las afueras al oeste de Vigo. Lamentablemente y debido a la zona franca de Citroën, la playa no es gran cosa, pero nos quitamos las ansias de sol, arena y agua salada.

al fondo, la iglesia donde se casaron Laura y Manu
Playa 2: A Ladeira

A Ladeira es donde siempre vamos Iris y yo, porque le queda a dos minutos de la casa de veraneo. Desde hace unos años no retiran las algas por la mañana y el ecosistema ribereño ocupa toda la playa, incluyendo numerosos peces de tamaño considerable. Este año, como otros, fuimos varias veces.
Montelourido desde A Ladeira
Playa 3: Samil

Un día, antes de comer, mi madre y yo nos dimos un largo paseo por la famosa playa de Vigo, que tiene mala fama entre los locales no sé muy bien por qué y que cuenta con unas bonitas vistas.

Silbo rockabilly en mi pitagol; el cielo azul, y brilla el sol.

Olas en el mar, y en el Sanyo Radio Popular
Playas 4 y 5: Baja Galifornia

Un día de esos nos hicimos una escapada a Portugal, nos cogimos un hotel y disfrutamos de las amplísimas playas de Esposende y Apulia, así como de la gastronomía portuguesa. Estas playas dan al Atlántico abierto y encima sopla el viento terriblemente, así que... no nos bañamos.

la infinita costa portuguesa en Esposende
Playa 5: Playa América

Una de las playas más grandes de la zona, Playa América acaba donde empieza Panxón. Es una zona muy típica de veraneo de la gente más holgada de Vigo, y en ella se organizan unas grandes hogueras en San Juan. Me di un baño y un paseo antes de ir en busca de Iris a A Ladeira.

panorámica de Praia América-Panxón
Playa 6: San Pedro (Asturegón)

Mención honoraria a una playa de Oviñana. Fui dos días a Asturias para ver a mi familia antes de marcharme a la pérfida Albión, y debieron ser los únicos que hizo bueno. Así que me di un par de baños en el Cantábrico.

panorámica de San Pedro de la Ribera, Cudillero
Playa 7: O Vao

O Vao es la playa a la que iba siempre de adolescente, con los amigos. Es muy amplia y profunda, con lo que siempre hay sitio para las pandillas. Lamentablemente, de esta playa no saqué una foto. El día estaba un poco nublado y no me bañé, para mi vergüenza.

Playa 8: Area de Bon

Area de Bon es una de mis playas favoritas. Está ahí ahí con la de Rodas de las Cíes, y me trae muchos buenos recuerdos de mi infancia con mi amigo Javier Cerviño. A él y a su familia fuimos a visitar a su casa de Beluso, y nos dio tiempo a dos chapuzones en las gélidas aguas de la Ría de Aldán.

panorámica de Area de Bon
Playa 9: Mourisca

Ese mismo día, después de la opípara mariscada preparada por el inefable Román Cerviño y disfrutar de la excelente compañía, nos bajamos a esta playa, también en la Ría de Aldán. Es más pequeña y estaba abarrotada, pero mirad qué agua!

Mourisca
Bonus: la poza de Chaín

Mi último día en Vigo lo pasé con los amigos en Chaín, cerca de Gondomar, y me llevaron a una recóndita poza de aguas transparentes, donde sólo da el sol a partir de las cinco de la tarde. Buena para nadar, para meditar o para besarse con la pareja:

no hay que irse lejos para encontrar parajes naturales

Cómo no lo voy a echar de menos...


Si queréis ver más maravillas galifornianas, haced clic en las etiquetas "Galicia" o "Daquidarría".

lunes, 3 de agosto de 2015

Mudanza en stop motion

Iris y yo nos hemos mudado. Del Hotel Sandoval nos hemos cambiado a un pisito pocas calles más abajo anteriormente habitado por Denis y su novia, María. Con estos chicos viví yo hace dos años, en la calle Churruca. Ahora el padre de Denis se ha comprado un piso cuya reforma han dirigido y en parte realizado ellos, y al cual se van previas vacaciones sudamericanas.

Malasaña, mon amour
El caso es que Denis y María se fueron el sábado a las 5 y nosotros nos pasamos con la tía de Iris un poco después para llevar una mesa sobre la que escribo estas palabras y la vajilla. El domingo ya nos llevó el grueso de las cosas, empacadas a lo largo del fin de semana, un chico llamado Álvaro al que contratamos mediante la página web AnyVan.es. Por 147 euros (aunque al final le dimos una propinilla por majo) nos transportó en camioneta la cama, una cómoda, mesa, estantería, butacas... Vamos, que habríamos muerto si no lo hubiéramos contratado. La experiencia fue buena, os la recomiendo a quienes estéis en la misma situación. Por ejemplo, a Denis y María les engañó un tío impresentable: les exigió un aumento sobre la cantidad hablada con todos los bultos en la acera, diciendo que se los dejaba ahí en caso contrario.

Después de su servicio y un pequeño  el salón-comedor tenía esta pinta:

02/08 15:11
Tras un poco de ingeniería doméstica redujimos un poco el caos:

02/08 17:57
Luego fuimos a comer y bajamos un par de mochilas con cosas como ordenadores y mierdas varias.
Después volvió a ayudarnos Luz, la tía de Iris, para llevar toda la ropa y todas las caralladas que nunca tienes en cuenta cuando haces una lista de lo que necesitas para vivir o de lo que vas a empaquetar en una mudanza. Todo eso que es la mitad de tus posesiones, vaya. Por tamaña ayuda, invitamos a cenar a Luz en una sidrería cerca de su casa.

Cuando nos íbamos a la cama, el aspecto del salón era este:

03/08 00:12
A lo largo del día de hoy, poco a poco fuimos ordenando nuestras cosas, guardando la ropa de invierno y tirando la vieja... qué os voy a contar:

03/08 10:37

03/08 12:54

03/08 13:34

03/08 14:47
 Y ahora, después de hacer una compra enorme en el Carrefour (aunque eso no se ve en la foto, claro), el salón tiene esta pinta:

03/08 20:11
Lo más gordo está hecho, y ahora nos queda montar el escritorio y decorar a nuestro gusto. Como os podéis imaginar, nos hace mucha ilusión empezar este proyecto. Ahora a ver si nos acostumbramos a dormir en un primero con ventana a la calle...

lunes, 27 de julio de 2015

Reseña: Ant-Man

imagen de ign.es
Ayer fui a ver El Hombre Hormiga. Fui solo porque, quitando a mi argento compañero de piso que se encontraba dormido, no había nadie en casa (Iris está en Vigo ahora mismo), la tarde de domingo se me estaba haciendo larga y quería ver esta película. Curiosamente, no había visto el tráiler ni sabía prácticamente nada de ella. Salvo que su poder es hacerse pequeño y hablar con las hormigas*.

Para tomar la decisión de verla en cualesquiera sentido, acudí a RedLetterMedia, unos youtubers de los que ya he hablado que son unos estupendos críticos de cine. En su sección Half in the Bag, Mike y Jay, dos americanos de libro, analizan las pelis desde un punto de vista cero gafapasta, como entretenimiento. En los primeros momentos de este vídeo dicen "¿Qué piensas de Ant-Man, Mike?" "Es muy, muy... buena. Creo que esa es toda mi opinión al respecto." "Sí, la mía también." Acto seguido cogí la cartera y las llaves y me fui a los cines de al lado de casa. Que son carísimos.


Total que me fui al cine solo, cosa que hice mucho el verano pasado cuando me pasé todo agosto trabajando de becario en everis. No tengo el menor problema en hacerlo y es de lo mejor que se puede hacer en verano en la capital.

Y me gustó mucho la peli. Al igual que Guardianes de la Galaxia, me pareció muy fresca, sin necesidad de grandilocuencias, que cuenta su propia historia sin preocuparse de las futuras secuelas y esas cosas. Y eso que material para secuelas tiene (obviamente), pero aparece de manera orgánica en la peli: personajes creíbles con buenos minutos de diálogo (tampoco mucho, no os esperéis un drama o algo así, es una peli de superhéroes), un guión poco complicado pero muy bien resuelto... No cansa como sí lo hace la segunda de los Vengadores, la acción es muy efectiva y ATENCIÓN porque esto no lo digo nunca: recomendaría verla en 3D. Yo no lo hice porque lo aborrezco, o más bien aborrezco que lo metan en todas las pelis sin criterio, pero la verdad es que las aventuras de uno que se encoge hasta el tamaño de una hormiga dan mucho jugo para escenones tridimensionales.

Por cierto que cuál no sería mi sorpresa cuando veo que un personaje principal resulta ser Michael Douglas. Que aunque puede no ser perfecto para el personaje, tiene un carisma especial que da gusto ver en pantalla. De tal palo tal astilla. Otro que es sorprendente en esta peli es Michael Peña, que protagoniza un par de escenas de humor que parece que no peguen nada.

Se conoce que cambiaron de director a la mitad (porque Edward Wright se negaba a cambiar el guión por exigencias del "Universo Cinemático Marvel" y lo echaron) y estas escenas llevan la firma del primero. A quien me conozca no le extrañará que yo hubiera preferido una película con su propia personalidad al completo, sin tener que plegarse a la línea editorial de las pelis Marvel, que en general sólo no son mediocres por accidente. Sin embargo, suficiente poso dejó Wright como para mantener ciertos rasgos únicos. En palabras de Mike y Jay, tiene un toque ochentero.

La pareja protagonista de Paul Rudd y Evangeline Lily son un par de guapos que se defienden bastante bien en el papel y que sobre todo tienen mucha química. Aún estamos lejos de tener un personaje femenino rompedor, con personalidad, en las pelis Marvel, pero el de Lily tiene potencial. Aunque seguro que lo suprimen y la embuten en cuero para que muestre los jamones**.

Los aficionados de la HBO también reconocerán a Avon Barksdale y Gyp Rosetti en la pareja de policías de San Francisco que son personajes secundarios.

Vedla.

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* el Hombre Hormiga es una creación de Stan Lee, y como tantas otras, no toma su nombre para describir su poder parcialmente, sino que emula a una hormiga en todos los aspectos que Stan Lee pudiese imaginar. Es decir, el personaje es un científico que ha desarrollado 1) un método de reducir la materia orgánica e inorgánica que desafía la física cuántica, 2) un conocimiento brutal de las hormigas, sus especies y sus medios de comunicación, 3) una manera de transformar sus pensamientos en ondas electromagnéticas y estas en lenguaje hormiga  y 4) un gancho de derecha de campeón de los pesos welter. Como veis, un humanista.

** de paso que estoy me cago en la Viuda Negra de las pelis, también conocida como El Escote de Scarlet Johannson.

lunes, 20 de julio de 2015

We live to ride

¡He aprobado el examen de conducir! No fue fácil, me vi en un par de ocasiones al borde del suspenso y pensé que había suspendido por acumulación de faltas leves, pero lo conseguí. A pesar de salir del parking con el freno de mano puesto (a medio quitar, en realidad), o meter mal segunda en una rotonda. Lo peor fue esperar a enterarme de la nota hasta que se hubieron examinado las otras tres personas que me acompañaban.

¡Con un poco de suerte puedo sacarle partido al carnet este verano!


sábado, 4 de julio de 2015

Operación Bacalao

Hace unos años me obligué a escribir una entrada cada día del mes de julio. Y aunque no lo cumplí, sí que escribí alrededor de quince entradas, que creo que es mi récord. A ver si este año soy capaz de superarme, escribiendo incluso en agosto. Con el absurdo calor que hace en Madrid, por un lado hay mucho tiempo para estar en casa, por otro no apetece hacer nada. En fin, ¡lo intentaré!

os podré contar, por  ejemplo, que en mayo nos reunimos todos los covarrubios en Madrid, con el esperado resultado de beber Jaggermeister a lo bestia

miércoles, 20 de agosto de 2014

Agosto en Madrid

La calle Fuencarral, aquí al lado, tiene una buena cantidad de cines. Los miércoles, uno de ellos reduce el precio a la mitad, lo que lo deja en una cantidad razonable (4 euros), y como estoy más solo que la una y este verano ha venido cargado de pelis que quiero ver, pues eso. Llevo tres semanas seguidas yendo y he visto El Amanecer del Planeta de los Simios, Cómo entrenar a tu dragón 2 y Guardianes de la Galaxia. A la primera fui con Fermín y me encantó, a la segunda con Nano y me pareció pasable y muy buena para niños, y de la tercera acabo de volver y me pareció que hace justicia a las opiniones que me habían dado, que eran muy buenas.

De hecho, creo que voy a volver a verla cuando pueda, siempre y cuando se mantengan estos precios populares. 

Hay unos tíos en Youtube que se hacen llamar RedLetterMedia y que entre otras cosas hacen reseñas de pelis. Encuentro que después de ver sus vídeos disfruto más las películas, porque le ponen palabras a sensaciones que he tenido, me hacen rememorar las cosas buenas y fijarme en detalles y eso. Como hablar de la peli con alguien que sabe mucho de cine. Si tenéis interés y sabéis inglés (u os interesa mejorarlo), os lo recomiendo también:


Que sepáis que ya hace menos calor. ¡Un besote!

sábado, 26 de julio de 2014

Rol en Vigo

Antes de nada, no puedo hablar de Rol en Vigo sin poneros lo último de Extremoduro, que me tiene encantado:



Que el fin de semana pasado estuve en Vigo, y el viernes deseché la idea de acercarme al Porta América (un festival en Nigrán donde, entre otros, tocaba Calamaro) y en lugar de eso me fui a casa de Pedro Luis a echar una partida de rol. Lo cual resultó ser un acierto, porque inesperadamente (oh!) llovió a lo bestia y cancelaron el festival por seguridad. Miña terra galega.

Total que me pasé un momento por el Gadis, cogí una pizza y un pack de Estrella Galicia que me valieron menos de 5 euros en total y me fui, silbando bajo la lluvia, a la reunión.

El sistema, otra vez, fue Dungeons-and-Dragons-pero-no, concretamente mi propia versión de las reglas (a las que he puesto el insulso nombre de "En el Laberinto", qué más da). Como novedad, el máster fue Pedrito y no yo. Al parecer, desde aquella partida que llevé en Semana Santa están muy ilusionados y juegan muy a menudo. De hecho, aprovecharon para preguntarme unas cuantas dudas que tenían de reglas y eso.  Esto me llena de orgullo y satisfacción, en verdad os digo.

El resto de jugadores eran Diego, Pablo, Bruno y Lucas, llevando respectivamente un Guerrero, un Ladrón, un Clérigo de Dionisos y un Bardo, de niveles 2 a 4. En diez minutos me hice un Mago llamado Rafaello, cuyo único atributo fuera del rango 9 a 13 era su Destreza de 5 (me lo imaginé como un gordo rollizo), con 2 puntos de vida y los hechizos Puño de piedra, Hechizar y Caricatura. El objeto del Mazo de Jeff resultó ser un Seguidor de nivel 1, que era casi tan mediocre como Rafaello, y que decidí que fuese su sobrina, menor de edad y Ladrona de vocación. Y que me la iba a llevar de canguro.

Después de ponerme un poco al día (mi madre, la cantidad de tesoro que han conseguido estos muchachos, se me van a adocenar), votamos entre varias opciones la aventura que seguiríamos, siendo elegido El Laberinto De Un Minotauro en detrimento de Rechazar A Los Piratas Que Vienen Por El Río y otra que no recuerdo. Me pareció interesante que el expositor de todas estas posibles aventuras era un bardo de la taberna local, sobre todo porque todos los jugadores lo conocían y reconocían como parte del trasfondo. Eso está guay.

El viaje al Laberinto fue entre bastidores y por supuesto llegamos de noche, como si de una peli de terror se tratase, y por supuesto dormimos antes de entrar, o somos tontos. A la mañana siguiente entramos en este laberinto, que resultó estar formado por setos muy tupidos con flores exóticas. Avanzamos con precaución, usando un espejo para mirar tras las esquinas, trepando a un árbol para observar el territorio y todo esto, lo cual no evitó un pronto encuentro con unas arañas gigantes psicóticas, cuyo veneno se llevó a dos del grupo por delante (rápidamente salvados con pociones de curación). La diestra mano de nuestro Guerrero dio buena cuenta de los artrópodos, tan letales como frágiles (me parece muy buena deicisión, Pedro Luis!), y he de decir que acabé con uno de ellos con un saco de pimienta y una chispa en un espacio cerrado, como si de explosión en silo se tratase. Oh, y también superé tres o cuatro chequeos de Destreza pese a ser tan gorditorpe.

Más adelante, y habiendo dejado tras de nós un incipiente incendio (ni que no fuéramos gallegos en verano, cagho en dies), nos encontramos con un claro que era el hábitat de cientos de avispas del tamaño de gaviotas, también letales, y ése fue el turno de Rafaello de morder el polvo. Yo habría estado satisfecho con eso, pero me curaron enseguida. Pues bueno. La verdad es que, entre el fuego y las avispas asesinas, estábamos en un buen apuro, pero gracias al hechizo Dormir del bardo de Lucas conseguimos salvar nuestro pellejo.

Y entonces nos teníamos que ir y paramos. Pedrito me dio una buena cantidad de experiencia por las intensas vivencias que Rafaello había vivido, y su sobrina sobrevivió a un fin de semana con su tío.

Lo mejor de la noche fue ver el entusiasmo con el que estos chicos habían retomado el rol, recibir críticas y opiniones acerca del manual y la Estrella de Galicia.

miércoles, 31 de julio de 2013

Se acabó julio

y mañana, o pasado como muy tarde, me iré a Asturias, como cada año, a pasar todo agosto. Como cada año también, la mayor parte del tiempo la pasaré estudiando. Espero que este sea ya el último verano así. Mucho mejor pasárselo trabajando.

Así que no me llevaré el ordenador, ni tendré internet, a priori. Por eso, os digo ¡buen verano! A muchos, os veré en agosto, a otros, en septiembre, y a algunos quién sabe.

pobriña mi cometa y pobriño yo
Que sepáis que ayer fui a ver la de Lobezno Inmortal con Javi Cerviño, y no está mal, pero tampoco es nada memorable. Que el viernes estuve en Patos para estrenar la cometa, se me rompió y me pasé la tarde jugando al frisbee con Fernando, Pablo y Pedro, entre otros. Y luego tuve agujetas. Y que esa noche salí con la gente del instituto (Dana, Paula, Carla, Laura y compañía).

Que el sábado le hicimos una fiesta sorpresa a Fátima y lo pasamos pipa, con futbolín y bailoteo incluidos. Que ayer con Javi fui a comprarme tebeos por primera vez en cerca de un año, y se me fue un poco de las manos.

Y que hoy he comido sardinas, y comprado xoubas para mis señores padres, que están al llegar.

la playa de Patos, la preferida de los surferos de la zona
Operación Bacalao cancelada, pues.

domingo, 28 de julio de 2013

Cíes

las islas del Medio y de San Martiño vistas desde O Alto do Príncipe

El martes pasado lo pasé en las islas pseudo caribeñas que coronan la entrada de la Ría de Vigo, las Islas Cíes. Iris y su amiga Tere habían acampado la noche anterior, y yo me cogí el primer barco, el de las 9:15, con Manu y Fátima y un par de amigas italianas de ella. 

El barco tardó menos de lo que yo recordaba, llegando a la playa de Rodas a las diez menos diez, y pronto nos reunimos con las campistas, las cuales se acababan de despertar. Así que mientras ellas desayunaban y recogían y mis otros compañeros se iban al faro grande, yo decidí hacer la ruta opuesta y dirigirme a Monte Agudo, porque, si alguna vez había tomado ese camino, desde luego no lo recordaba.

la playa de Figueiras entre los eucaliptos alóctonos

 Así que así la cámara de Iris y me dirigí al norte, todo contento y solitario. El bosque estaba bastante tranquilo, porque la gran mayoría de visitantes se quedan en la playa o hacen la otra excursión, y además eran las diez y media o por ahí. Al kilómetro escaso de camino hay una bifurcación al Alto do Príncipe, al cual subí y desde el que saqué la foto que encabeza esta entrada. En este punto había algo más de gente, con turistas americanos incluidos.

en Cíes hay al parecer 30.000 parejas reproductoras de gaviota patiamarilla
Luego volví a tomar las de Monteagudo, pasando un buen rato en un observatorio de aves situado sobre el faro, desde el cual vi cientos de gaviotas, incluyendo un par de polluelos entre la maleza, y un puñado de cormoranes, que abundan en las islas.

Estaba ya volviendo a la zona central cuando me llamó Iris, que venía con Tere en mi dirección, así que las esperé y volvimos a llegar hasta el faro e incluso bajamos un poco más hasta el mar. En esas nos cruzamos con un peregrino murciano, que después de Santiago había decidido acercarse a las Cíes ante el consejo de sus conocidos, y que estaba profundamente asombrado. Repetía: "es espectacular, es impresionante, macho". Nos lo volvimos a encontrar en la playa mucho después y seguía encantado de haberse hecho el viaje.

entre las dos muchachas estas está la Costa de la Vela, que remata la península del Morrazo

Porque luego, el resto del día lo pasamos en la playa. Al principio estuvimos un rato en la de Nosa Señora, y nos bañamos incluso (para ser las Cíes, estaba el agua hasta caliente); pero como subió la marea de forma agresiva nos trasladamos a la punta sur de la playa de Rodas. Allí ya pasamos perezosamente el mediodía y la tarde hasta las siete y media, tostándonos al sol y nadando hasta aburrirnos. Siendo bacalaos.

playa de Nosa Señora, con San Martiño al fondo. A esa isla no se accede fácilmente

martes, 23 de julio de 2013

Vacaciones

La Operación Bacalao está siendo un pequeño fracaso, lo cual refleja un enorme éxito de mis vacaciones y mi veraneo; creedme, si no escribo entradas no es porque esté delante del ordenador sin inspiración, sino porque estoy disfrutando del verano como se debe.

el sol se pone en Bayona
Erica y Tere, las amigas y compañeras de piso de Iris, estuvieron de visita el fin de semana pasado, lo cual fue excusa para ir a Santiago ayer. Entre otras cosas más evidentes, como el Obradoiro o la Alameda, visitamos la residencia de monjas de María Inmaculada, a cuya directora conocen de Madrid y a quien tienen mucho cariño. La residencia es un palacio que pertenecía al general Armada, al parecer, y es impresionante. Dan ganas de alquilar una habitación para un fin de semana.

haciendo yoga en la playa bajo las órdenes de Erica

Condujo Iris el coche de sus padres y he de decir que lo hizo estupendamente, estoy muy orgulloso. Ya tendré que sacarme yo el carnet y todo.

Algunos amigos más empiezan a llegar a Vigo, y esta penúltima semana se revela llena de planes. Mañana temprano me voy a Cíes, el miércoles iré a un concierto de la New York Ska Jazz Ensemble, el sábado tengo un cumpleaños, queda pendiente una excursión por la Costa de la Vela...

Vamos, que estoy ocupado.

jueves, 18 de julio de 2013

De Sabarís a Panxón y todo lo del medio

Playa América. Al fondo a la derecha, Panxón

Ayer estuve en la playa seis o siete horas seguidas. Hacía del orden de diez años que no pasaba en ella tanto tiempo. Como reza el título, la escogida fue Playa América, a donde llegamos caminando desde Sabarís, por el estuario, Ramallosa y la zona de chalets de Monte Lourido. ¡Al ir vimos una comadreja! Asomando la cabecita por entre los arbustos, toda riquiña. Nunca había visto una y me hizo mucha ilusión.

Fue el día más soleado de la semana que llevo en la tierra, y me pegó bien fuerte, a pesar de echarme crema cada diez minutos o así. Por supuesto, con este solazo no faltaron los baños. Yo me metí en el agua cuatro veces. Estaba muy clara, con una temperatura excelente y con un ligero oleaje.

Con la niebla que había habido estos días, se llenó la playa cosa mala, lo cual notamos sobremanera cuando nos movimos a Panxón. Para los que no lo conozcáis, Panxón es un pueblo que fue de pescadores y ahora es de veraneo pijo (hasta el punto de que las duchas de la playa están privatizadas, os lo prometo), cuya playa es el extremo norte de lo que en la zona sur se da en llamar Playa América. Sin llegar a extremos mediterráneos, sí que estabamos apretados, sobre todo a partir de las seis de la tarde.

esta foto es de antes de esa hora, cuando había menos gente

Nos tomamos un helado artesano en el paseo y nos volvimos caminando a Sabarís, tardando una hora en el proceso.

el paseo de Panxón

martes, 16 de julio de 2013

Niebla y quemazón en A Ladeira

Ayer estuve con Iris en Sabarís todo el día, que estuvo entre Pinto y Valdemoro, no acababa de abrir. Sin embargo, hacía calor, así que decidimos tomar un baño en A Ladeira, la playa de Bayona y todas sus pedanías. Como podéis ver, más bien hacía malo:

Bayona al fondo
Esto no impidió que me quemara el pecho y un poco la cara. Nada serio, sólo un enrojecimiento, pero llevo desde ayer echándome after sun.

Como suele pasar cuando no pega el solazo, el agua estaba estupenda, aunque muy turbia. La cercanía del estuario implica mucho limo en esta playa, y además abundan las algas en la orilla. Otra ventaja de la tarde de ayer es que apenas había gente, cosa rara en este lugar.

Aunque también podía empezar ya a dar el sol, ¿eh?

domingo, 14 de julio de 2013

Limens, el barco de Cangas y el camino del agua

Hoy decidí que, puesto que Iris tenía plan familiar y mis amigos estaban más o menos liados, debía plantearme un día interesante o correr el riesgo de quedarme apalancado todo el domingo. Así que como además hacía bastante bueno, de hecho el mejor día desde que llegué, me propuse hacer una visita a mis tíos Cris y Javier a su casa de Limens.

Limens es un pueblo al otro lado de la Ría, a escasos kilómetros de Cangas. Por tanto, decidí cogerme el barco de Naviera Mar de Ons que sale del paseo náutico hacia este último pueblo (cosa poco menos que imprescindible si no dispones de coche) y llevar la bicicleta de mi padre para hacer el resto del trayecto.

no sé cómo se llama la bici de mi padre, lo siento. Por ahora digamos Engracia
El trayecto fue de media hora escasa, y después me dirigí hacia Limens por la carretera de Aldán, lo cual probó ser durísimo. Se conoce que Margaret es mucho más ligera que la mountain-bike de mi padre, y no sólo hablo del cuadro. Me costaba horrores poner a girar esas ruedotas, y no me resultó fácil llegar a mi destino. Al menos no tanto como me esperaba después de un año en que he cogido más la bici que cualquier otro medio de transporte...

la casa es de alquiler y tiene hórreo auténtico
El caso es que a las cuatro estaba en Limens, y mis tíos, Elena, Ana y Amparo (dos de sus hijas y la madre de Javier) estaban preparándose para comer rape a la gallega. Me invitaron, cómo no, así que a pesar de mi intento de brunch a mediodía acabé hinchándome a rape y a empanada gallega (en serio, no sabéis lo que os perdéis) en buena compañía.

Con posterioridad al ágape me fui solo a la playa. Bajé solo porque mis tíos y Amparo se echaban la siesta y mis primas se iban con sus amigas, pero yo no podía esperar más para disfrutar del verano como mandan los cánones: con sol y agua salada.




La playa de Limens es bastante amplia y concurrida, aunque no tanto como las playas comerciales del sur de Vigo. Normalmente el agua está helada (más de lo normal en esta zona), pero hoy presentaba una temperatura excelente, y estaba muy clara, eso sí bastante frecuente. Yo me coloqué en las rocas desde las que saqué esta foto, porque me agobio entre el mogollón, y aunque no era exagerado, pudiendo estar cómodo solo lo prefiero. Una hueste de críos se dedicaba a jugar por aquí y allá, pegando gritos, pescando cangrejos o exigiendo a sus padres que les contaran cuentos (hoy oí El de La Pantera Kabul y una versión libre de Pulgarcito). No hacía solazo, y tampoco estuve mucho tiempo (unos noventa minutos), así que no me puse moreno. Pero sí me vino genial el mar.

Después entró la niebla y empezó a caer la tarde, así que previa merienda y muda de ropa en casa de mis tíos, me despedí de ellos y me cogí a Engracia. Cris me recomendó el Camino del Agua, una ruta que va hasta Cangas por la orilla del mar. Por ella me encaminé, y tardé unos cuarenta minutos en llegar al puerto. Le subí el sillín a la bici y me resultó más cómodo pedalear, pero en algunos tramos el Camino era puro balasto y tuve que echar pie a tierra. Eso sí, en este caso agradecí sobremanera las enormes ruedas de la bicicleta. Llego a ir con la bici de carretera y rompo la rueda o algún hueso.


Como veis ya había entrado bien la niebla y no se veía la otra orilla. Hubo un momento en que me puse nervioso por la hora, pensando que igual no llegaba al barco de las 9, pero mi preocupación fue vana, porque aún hube de esperar en el peirao a que aquel llegara. Luego, un viaje un poco más largo que el de ida, por la bruma, supongo. Estuve la mayor parte del trayecto en el puente, disfrutando del viento del mar, ¡qué gusto, después de tanto tiempo! Un sprint a casa por la calle Arenal, una pelea con el ascensor y una ducha fresca para quitarme el salitre.

Y luego, un poquito de Aretha Franklin y una Estrella de Galicia para traeros esta entrada.


jueves, 11 de julio de 2013

Good to be back again

Terminé El lobo estepario después de haber leído 200 páginas del tirón, y en cuanto guardé de nuevo el destrozado ejemplar, que rescaté de la pila de basura de la Biblioteca del Covarrubias, en la mochila, la megafonía del tren anunció:

"Señores pasajeros: próxima estación: Vigo-Guixar"

y luego

"Leidis an lléntelmen: nesesteision: Vigo-Guixar"

Poco después se abrían las puertas del tren a la estación, supuestamente de transición hasta que finalicen las obras de la principal, que se encuentra cabe el puerto a cinco minutos de mi casa. Un golpe de aire marino, fresco, húmedo, me llenó los pulmones como un beso del mar, y las gaviotas me saludaron "¡cla, cla, cla!", "bienvenido, Enzo", y eran las nueve y media del diez de julio y mi verano acababa de empezar, y se estaba poniendo el Sol sobre el Morrazo, sin alardes, paseniño.

Esta noche dormí como un bebé, y esta mañana, a pesar de la bruma, me dí un paseo con mi padre al lado de la Ría y luego más arriba, sube que te sube ("Madrid es todo cuestas", mis huevos toreros), a sentir, a pisar esta ciudad, que pese a todos sus defectos y remates absurdos es la mía, que no puedo olvidar.

Es bueno volver a casa.


sábado, 6 de julio de 2013

Orgullo

Acabo de bajar a comparme un bañador a la zona peatonal de Fuencarral. La que queda más cerca de GranVía. El caso es que estamos de Orgullo Gay en el barrio, y está plagado de parejas de homosexuales que orgullosamente lucen su orgullo. Es curioso ver a señores mayores acompañados de jóvenes sudamericanos, el típico palillo con su novio bajito, los calvos barbudos, los travestidos, los osos, los que llevan camisetas de asas, un tío con una cadena enorme al cuello...

Delante del Mercado de Fuencarral han montado un escenario, y cuando volví de comprar un bañador rojo, sin nada (sin dibujitos macarras ni cuadritos pijos, es muy difícil de encontrar), comenzaba a tocar un grupo de pop rock que no me resultaba conocido. El cantante no tenía voz, pero desafinaba.

En los ocho años que llevo en Madrid es lo más cerca que he estado de la parafernalia del Orgullo, que me agobia un rato. Tiene gracia que las tiendas saquen la bandera arcoiris a la calle, y ver a tanto orgulloso pasándoselo bien y manifestando su sexualidad y todo eso.

Pero chico, que es julio y hace treinta y pico grados. Paso de mogollones.



P.D.: Orgulloso estoy de Iris que ha sacado un 7 en el proyecto!

lunes, 1 de julio de 2013

Sono libero (Operación Bacalao)

¡Hola a todos, jimbermonguers! Recién terminé mis exámenes, que me tenían apartado de este blogue, y además parece que el tema piso sale adelante, así que ¡tengo que recuperar el tiempo perdido!

No lo puedo prometer (cosas del directo), pero voy a intentar publicar una entrada cada dia de este mes de julio de 2013. Se va a llamar Operación Bacalao, que se me acaba de ocurrir, y ¿por qué no?

Para romper el hielo, os diré que Iris entregó su proyecto de final de carrera este viernes. El susodicho es un trabajo de regeneración de un barrio chabolista en la ciudad india de Ahmedabad, donde trabajó 6 meses. El trabajo de fin de carrera incluye (pero no se limita, ni mucho menos) un vídeo que reproduzco a continuación para darle publicidad a la mi moza. Weehee.


domingo, 14 de abril de 2013

Comida de ayer

Ayer llegó la primavera pisando fuerte, con un sol de escándalo (habida cuenta la caca de días de la primera quincena de abril), y en Churruca, 3, Denis nos hizo una fideuá. La receta es de la madre de María, pero Denis aportó el detalle de usar fideos finos. Cosa que al parecer es algo que probó de crío y le había quedado en la memoria. Nos la plimplamos Denis, María, Raúl, Iris y yo.


La acompañamos con un alioli que preparó Raúl, esta vez con una receta de Jaime (el Artista) que usa leche, aceite y ajo no más:


En palabras de María (que es de Alicante), fue una de las mejores que ha probado nunca. Ciertamente estaba espectacular, con una textura ideal y un sabor intensísimo. Este chico, que es una joya.

Después del ágape nos fuimos a Toma Café, un pequeño local de moderneo del barrio, nos cogimos unos cafeses para llevar y nos los tomamos en la Plaza de las Comendadoras, disfrutando del sol y viendo a los críos jugar y boyescautear. Tan retrasada estaba la primavera, que todo Madrid se había salido a la calle con regocijo.

No os voy a aburrir, pero fue un diazo, que empezó con un examen, pasó por un paseo en bici y una comida excelente y acabó con unas cañas por Malasaña con Lezana, Cazcarra y otros. Un frescunzo, prácticamente.

P.D.: esta es la entrada número 100!