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viernes, 18 de octubre de 2013

Pascual Tarín es Hip-Hop

Pascual Tarín ha sido profesor de la Escuela de Aeronáuticos, director de esa santa casa, colegial del Diego de Covarrubias y presidente de la asociación de antiguos colegiales del mismo, que es la faceta en la cual lo conocí. Es un tipo agradable al que le gusta contar historietas de sus tiempos mozos y un profesor de lo mejor que tenemos en la escuela. Resulta bastante serio en primera instancia, aunque tiene un fondo bastante socarrón.

Por eso cuando descubrí la siguiente pintada en uno de los baños de la escuela me quedé fascinado:


En mi cabeza empezó a bullir la idea del propio Tarín, llegando a casa y despojándose de traje y corbata para irse con sus colegas metalotécnicos a oír rap en un descampado con unas litronas. De cuando en cuando me atrapan imágenes tan fuertes que tengo que dibujarlas como sea, y así hice en un descanso del estudio en septiembre:

imagen actualizada!


Quiero agradecer desde aquí a la persona que plasmó en la puerta de ese váter esa poderosa línea. Pura poesía.

jueves, 17 de octubre de 2013

En casa de herrero cuchillo de palo

Este curso, como el pasado, me da clase el insigne director de esta santa casa, Don Miguel Ángel Gómez Tierno, bendito sea. Que tiene la costumbre de sermonearnos rápidamente, lo que aunque parezca difícil le sale muy bien. Luego tiende a excusarse diciendo que bueno, que habla para los malos alumnos, no para los buenos, y que a él le consta que muchos de nuestros compañeros no van a clase. Lo que pretende conseguir riñéndonos a los que sí vamos a clase se me escapa, lo cual probablemente sea culpa mía. Tendré que estudiarlo en casa.

Y es que hoy nos ha recomendado estudiar dos horas en casa por cada hora que se nos imparta de asignatura.

Yo aún no soy ingeniero, mucho menos astrofísico, aún menos doctor en nada y no creo que nunca llegue a ser director de esta santa casa, así que me gustaría que me ayudarais a chequear el número de horas que se supone que tenemos que estudiar en quinto de carrera.

En el primer cuatrimestre de quinto tenemos diecinueve horas lectivas semanales. Es menos de lo normal porque también tenemos el proyecto de fin de carrera, pero para este cálculo me vale. Una hora de clase + dos horas de estudio son tres horas totales por cada hora de clase.

19x3=57 horas semanales.

Lo cual equivale a algo más de ocho horas de lunes a domingo.

Hala, me voy a poner a ello, venga.

domingo, 13 de octubre de 2013

Comida reciente

El otro día Iris y yo nos hicimos un chile con unas fabes canelas traídas de Asturias. Y resulta que teníamos un melón en la nevera que había salido bastante malo y que queríamos aprovechar para hacer un zumo o así. Y a todo esto se unió una receta de Ferrá Adriá de sopa de melón con pomelo que implementamos:

estos cuencos de madera de Muji son mi regalo por nuestro aniversario




¿qué es de una foto de comida sin un buen fondo rústico blanco?

Y anteayer cociné un risotto de champiñones y espinacas al limón, receta de un libro vegetariano que mi madre le regaló a Iris, que estaba muy rico:

y del cual no tengo foto, porque soy tonto


martes, 8 de octubre de 2013

Chiquitín, el elefante

Cuando era pequeño tenía un cuento llamado Chiquitín, el elefante. O tal vez fueran dos o tres cuentos. Chiquitín era un elefante tan pequeño que se perdió entre la hierba y sus padres no lo pudieron encontrar. Si no recuerdo mal, se hacía amigo de un tigre o un leopardo o algo semejante. En mi memoria está muy vívida la imagen de un puente colgante que a Chiquitín le daba mucho miedo. Son de esos recuerdos que te hacen sonreír un momento y luego apartas, para pensar en cosas importantes.

Gracias a Internet y a Google me ha llevado tres minutos descubrir que Chiquitín es creación del austríaco Erwin Moser, que originalmente se titulaba Winzig, der Elefant, que fue publicado en 1985 y en España en 1990, con una segunda edición en 1999 en la que su nombre se tradujo por Vicente, que es un nombre horrible.

Gracias, Erwin Moser, Google, Amazon e Internet en general.

pero sobre todo gracias a mis padres por leerme sus andanzas

domingo, 6 de octubre de 2013

Fiesta de la bici

Esta mañana me levanté a las ocho, y desayuné mientras el Hotel Sandoval dormía. Me puse el casco y los guantes y bajé al portal a tiempo para encontrarme con Fernando (no Villegas). Luego bajamos a toda pastilla por las calles semivacías de la capital hasta llegar a Menéndez Pelayo, detrás del Parque del Buen Retiro.
y su barba también vino
Así dio inicio la Fiesta de la bici para nosotros. Se trata de un evento multitudinario, una ruta de 20 km en bicicleta por las calles de Madrid. En teoría éramos más de 20.000 personas, pero me imagino que la estimación iba ligada al número de dorsales reservados, de los que algunos debieron quedar en casa. De todos modos, había tanta gente que apenas se podía avanzar, al menos hasta que llegamos a la calle Alcalá, y después a Gran Vía y la gente, sobre todo los paisanos con críos, empezaron a perder fuelle.

la ruta en sí, 19,6 km según Google
La verdad es que así como era muy divertido pedalear entre tantísima gente, también era algo cansado esquivarnos mutuamente, y por encima de todo tener que reducir el ritmo hasta puntos incómodos. Muchos de los ciclistas demostraban gran dificultad para ir despacio, lo que, ciertamente, requiere más control de la bicicleta que ir rápido. Lo peor, sin embargo, fue que a la altura de Pío XII, más o menos a mitad del trayecto, las motos de la policía local, que nos abrían el camino, decidieron ponerse a pisar huevos con fruición, causando el descontento general. La docena de motoristas eran como un tabique móvil, y nos ponía aún más nerviosos ver que ante ellos, la calle estaba vacía. Afortunadamente, en cuanto alcanzamos Castellana la situación volvió a lo normal.

no se ve muy bien pero es donde el anuncio de Schweppes

Como curiosidad, a la altura de Tetuán nos sorprendió una muiñeira, tocada por un grupo de gente vestida de gallegos, que tal vez fueran gallegos que venían a ver el partido del Celta con el Atlético de Madrid, a las doce de esta misma mañana. En todo caso fue inesperado y divertido.

Terminamos el recorrido en hora y cuarto, aunque bien podríamos haberlo hecho en cuarenta y cinco minutos con un ritmo un poco más constante. Sólo vimos una caída, y salvo una niña a la que le pasé más cerca de lo que me hubiera gustado y un tonto con el que Fernando tuvo unas palabras, resultó bastante agradable y sin incidentes.

A continuación nos dimos una vuelta por el Retiro, en principio buscando una fuente en la que beber agua, pero en última instancia pasándonos un buen rato en los puestos de libreros de esa zona, a los que Fernando es gran aficionado. Yo me compré unos relatos de Asimov por tres euros y él el libro Tiburón, el de la peli de Spielberg, por uno.

Cogimos de nuevo las bicis, Margaret y Sonia (tiene cara de llamarse Sonia, la de Fernando), y nos fuimos para Sandoval a tiempo de ver al Celta perder contra el Atlético, con una primera parte lamentable (aunque, ojo, Yoel paró un penalti) y una segunda algo más decente.



Domingo cundiente donde los haya, lo prometo. ¡Esto de levantarse temprano va a resultar una buena idea!

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Comida de hoy

Arroz meloso con acelgas, una receta de Mikel Iturriaga (el Comidista). La cocinamos entre Iris y yo, con Adriano y Manu de pinches, y nos faltó un verdadero caldo de pollo, por lo que usamos agua con Avecrem. Un error, por supuesto. Nos quedó un poco soso, y si lo volviera a cocinar ahora usaría más ajo y más pimentón. Por la sencilla razón de que al hervir el arroz, pierde sabor del que le pudieran dar las especias. Es decir, estaba muy rico, pero no era un sabor muy intenso.





Al final le añadimos unas fabes canelas que nos sobraron anteayer, y listo pisto, muy nutritivo.

Iris le echa pimienta a todo

Adriano, que es un lléntelman

viernes, 13 de septiembre de 2013

Supersónico y ultrasónico

no creo que usaras supersónico, Lickitung, NO CREO

Existe cierta confusión entre estos dos términos, por lo que puedo comprobar de cuando en cuando.

Para que nos entendamos y por si no queréis aburriros: supersónico es "muy rápido", y ultrasónico es "muy agudo". Hala, aclarado.






Por supuesto que esto no iba a quedar así, claro.


Veamos: el sonido es una perturbación provocada en un medio físico por algo que se mueva. Normalmente llamamos sonido a las perturbaciones que nosotros, como seres humanos, podemos percibir. En un mismo medio físico, todas las perturbaciones se transmiten (o "viajan") a la misma velocidad: la velocidad del sonido. Esta última no tiene siempre el mismo valor, sino que depende de características del medio, como su densidad o su temperatura.

Supersónico es todo movimiento que se de a una velocidad superior a la del sonido. Resulta interesante no porque sea muy rápido a secas, sino porque el móvil va más rápido que las perturbaciones que él mismo crea. Es decir, antes de que oigas al avión, ya ha llegado a ti. Alcanzar velocidades supersónicas no es algo baladí, ya que al acercarnos a la velocidad del sonido (lo que en Mecánica de Fluidos se llama régimen transónico) se produce un enorme aumento de la resistencia del fluido al movimiento del cuerpo, y etcétera etcétera.

aquí tenemos un F-18 rompiendo la barrera del sonido, que se dice
Por otro lado, las perturbaciones, u ondas sonoras, tienen dos propiedades principales que varían enormemente de una a otra: su amplitud (lo "alto" o "fuerte" que suena) y su frecuencia (lo agudo o grave que suena). Estas propiedades dependen de cómo se moviera el cuerpo perturbador. Un cuerpo, al vibrar más rápido, produce una onda de mayor frecuencia que suena más agudo. Pero que, como dije antes, "viaja" igual de rápido que una onda más grave. A los violines y contrabajos de la orquesta, que suenan diferente, los oímos a la vez.

Un ultrasonido, literalmente "más allá del sonido", es una perturbación sonora con una frecuencia tan alta que el oído humano no la puede percibir. Sin embargo, lo que para nosotros es un ultrasonido, para un elefante o un perro no es tal. Así que se trata de una definición humanocéntrica. Lo "contrario" de un ultrasonido es un infrasonido, un sonido tan grave que no podemos percibirlo.

Los ultrasonidos e infrasonidos pueden causar náuseas o dolor a algunas personas, lo que se llama (al parecer) hiperacusia. Así que sospecho que Lickitung realmente quería usar ULTRASONIDO. En todo caso, RAPIDASH enemigo está confuso. ¡Está tan confuso que se hirió a sí mismo!



P. D. : Un movimiento que supera cinco veces la velocidad del sonido se dice hipersónico.